viernes, 20 de marzo de 2026

Bienvenido Señor

Como agua entre los dedos se fueron pasando los días, en un respiro pasaste de ser un bebe, un niño pequeño, un preadolescente, un adolescente, un jovencito y hoy, casi sin aviso, en un tiempo que parece haber sido un parpadeo, llegas a la mayoría de la edad, la ley dice que ahora eres un adulto, como le explico eso a mi mente que sigue viéndote como aquel niño de ojos vivarachos y llenos de vida que jugaba alegremente desde que abría los ojos.

En qué momento pasamos de jugar con los perros, de aprender a caminar, de jugar futbol apasionadamente pasando por tantas categorías infantiles y juveniles, de tareas de colegio, de noches de videojuegos, de cocina compartida, de cuentos de miedo, de aventuras en las calles de Antigua, en que momentos paso todo eso y te veo hoy como ese joven adulto, feliz, amoroso, responsable, apasionado, disciplinado y que quiere comerse el mundo, en qué momento te me creciste mi enanito.

No hay palabras para agradecerle a la vida el privilegio de haber podido ver, guiar lo mejor que pude, y acompañar estos primeros años de tu andar por este mundo, no me cabe en el corazón la gratitud y la felicidad de verte realizando sueños, superando obstáculos, convirtiéndote en todo un hombre, un día a la vez, un pasito cada día.

Ahora sos un adulto, ya no me necesitaras para hacer tramites, ya no requieres mi firma para autorizaciones del cole o la academia, ya puedes viajar sin padres, ya puedes hacer muchas cosas de forma independiente, pero aun cuando ya no necesitas de mi legalmente, recorda que estoy y estaré siempre para vos, en cualquier momento, para acompañarte cuando tu así lo decidas, respetando tu independencia, aconsejando tus decisiones, con el alma abierta para compartirte lo poco o mucho que la vida me ha ido enseñando.

No puedo dejar de ver que, con tu adultez, también yo me convierto en mayor de edad como padre, unos años han pasado por mí también, así que como buen viejo te va tocar tenerme paciencia, cuando te abrace como si aun fueras pequeño, cuando juegue como si tuvieras menos años, cuando entre momentos, recordemos tantas hermosas vivencias.

Me siento orgulloso de vos, ayer, hoy y siempre, le agradezco a la vida tu existencia, le pido al universo por tu crecimiento de alma, corazón y cuerpo, deseo que esta nueva etapa en tu vida este llena de hermosas vivencias, aprendizajes, amistades, amor, salud, retos, logros y que puedas disfrutar cada día, en camino hacia tus metas pero sin olvidar lo importante de disfrutar el momento en el que estamos, la vida es hoy, las metas pueden guiar nuestros pasos, pero la vida está pasando ahora.

Te amo.








jueves, 19 de febrero de 2026

Ser ese

Ese que en mis mañanas infantiles de frio y ausencia necesité tener a mi lado, ese que alguna vez quise que me diera una palabra de apoyo y una palmada en la espalda para saber todo estaría bien, ese que pudo haberme abrazado hasta enderezarme los sentimientos y desenredado la mente, ese que pudo haberme dado un regaño de advertencia y un consejo de vida.

Ese que sin hablar mucho decía tanto, ese que entre juegos y risas me hubiera podido enseñar a andar por este mundo, ese que pudo haberme tenido paciencia en mis momentos de crisis y me hubiera hecho reflexionar en momentos de locura, ese que con paciencia me hubiera acompañado en mis momentos de dolor y tristeza, sin decir palabra, sin siquiera aconsejar, simplemente estando.

Ese que la vida decidió llevarse muy temprano, ese que se fue queriendo quedarse, ese que mientras estuvo dejó marca en el mundo sin proponérselo, ese que me contagio unos valores y sentimientos en solo unos pocos e insuficientes años, ese que en su andar abrazó corazones, remendó almas, curo heridas, salvo vidas y compartió risas.

Ese que necesité en mis etapas de crecimiento, que extrañé en las fiestas del día del padre, que soñé hasta mucho tiempo después de su partida, que sin saberlo extrañé con cada fibra de mi ser y hoy lo extraño sabiendo lo mucho que su ausencia marco en mi vida, ese que necesité en mi vida y no tuvo la oportunidad de estar, de ser, de ver, de vivir.

Ese que necesité cuando era niño, ese que quise a mi lado cuando era joven, ese del que quise buscar consejo en mi vida adulta, ese que no pudo estar en mis momentos de alegría, ese que no estuvo en mis logros, ese que no curo mis heridas, ese que la vida le quito la oportunidad de estar a mi lado.

Ese adulto, ese padre, ese amigo, ese guía, ese ser que tanto necesité y hoy comprendo que tanto extraño, es quien quiero ser para quien viene ahora siguiendo mis pasos, es la forma que tengo de decirle al niño que llevo dentro, y al niño que sigue mis pasos, que pude ser ese que tanto extrañé.

En honor de ese ser que no pudo estar, que se fue sin pedirlo y dejo nuestra historia en sus primeras líneas, con dedicatoria a mi niño interior que hoy reconoce esa ausencia y desde el amor lo abrazo, y con todo mi amor para el hijo que la vida me dio el privilegio de tener, espero estar a la altura.



Bienvenido Señor

Como agua entre los dedos se fueron pasando los días, en un respiro pasaste de ser un bebe, un niño pequeño, un preadolescente, un adolescen...